ALGUNAS
PRECAUCIONES IMPORTANTES
Su médico u otro
proveedor del cuidado de la salud hablarán con usted acerca de lo que debe
evitar por completo, lo que debe reducir drásticamente y lo que debe considerar
cuidadosamente durante el embarazo
Alcohol
¿Debo evitarlo? ¡Sí!
Aunque pueda parecer que no hay nada de malo en tomar un vaso de vino durante
la cena o un poco de cerveza con amigos, nadie sabe cuál es la "cantidad
segura" de alcohol que se puede beber durante el embarazo. El síndrome de
alcoholismo fetal,es provocado por la ingesta de mucho alcohol durante el
embarazo. Realmente se desconoce qué cantidad resulta nociva y qué cantidad es
segura. Debido a esta incertidumbre, siempre es conveniente tomar precauciones
y no beber nada de alcohol durante el embarazo.
¿Cuáles son los riesgos para
mi bebé? El alcohol es una de las causas más comunes de discapacidad
física y de problemas intelectuales o de conducta. Para el feto en desarrollo,
puede llegar a ser incluso más nocivo que la heroína, la cocaína o la
marihuana.
El alcohol se transmite
fácilmente al bebé y su cuerpo no puede eliminar el alcohol como lo hace el de
la madre. Esto significa que el bebé tiende a acumular concentraciones elevadas
de alcohol, que permanecen en su organismo durante períodos de tiempo más
extensos que en el cuerpo de la madre. Y la ingesta moderada de alcohol, así
como las borracheras periódicas, pueden llegar a dañar el sistema nervioso del
bebé que se está desarrollando.
Cafeína
¿Debo evitarla y/o
reducir la cantidad que consumo? Sí. Es conveniente reducir o eliminar el
consumo de cafeína. Los estudios demuestran que el consumo de más de 200 a 300
miligramos de cafeína por día (de 2 a 3 tazas de café, según el tamaño de la
porción, del método de preparación y de la marca) puede poner en riesgo un
embarazo. Consumir menos de esa cantidad probablemente sea seguro.
¿Cuáles son los riesgos
para mi bebé? El consumo elevado de cafeína se ha asociado a un mayor
riesgo de aborot espontáneo posiblemente, a otras complicaciones del embarazo.
¿Qué puedo hacer al
respecto? Si le cuesta mucho dejar el café de golpe, puede comenzar de la
siguiente manera:
Reduzca el consumo a una
o dos tazas por día.
Reduzca gradualmente la
cantidad combinando café descafeinado con café normal.
Finalmente, deje por
completo el café normal.
Y recuerde que la cafeína
no se encuentra únicamente en el café. El té verde y el té negro, los refrescos
de cola y otros tipos de refrescos contienen cafeína. Intente pasar a productos
descafeinados (que tal vez tengan un poco de cafeína, pero en cantidades mucho
más pequeñas) o alternativas sin cafeína.
Si se está preguntando
por el chocolate, que también tiene cafeína, la buena noticia es que puede comer
chocolate con moderación. Una taza de café contiene entre 95 y 135 miligramos
de cafeína, pero una tableta de chocolate promedio contiene entre 5 y 30
miligramos. Por lo tanto, no hay ningún problema en que consuma cantidades
pequeñas de chocolate.
Medicamentos
de venta con y sin receta
¿Debo
evitarlos? Algunos
debe evitarlos; otros, no. Existen muchos medicamentos que no debe tomar
durante el embarazo. Asegúrese de hablar con su médico acerca de qué
medicamentos con y sin receta puede y no puede tomar, aun cuando
parezca que no provocarán ningún problema.
¿Cuáles
son los riesgos para mi bebé? Incluso los medicamentos que puede comprar
en tiendas sin necesidad de una receta pueden estar contraindicados durante el
embarazo debido a los posibles efectos para el bebé. Algunos medicamentos con
receta también pueden provocar lesiones en los bebés que se están
desarrollando. (El tipo de daño y el grado de la posible lesión en el feto
dependen del tipo de medicamento).
Además, si bien pueden
parecer inocuos, las hierbas medicinales y los suplementos no están
regulados por la Administración de alimentos y medicamentos de los Estados
Unidos. Esto significa que no es necesario que cumplan con normas de seguridad
de ningún tipo y, por lo tanto, podrían ser nocivos para su bebé.
¿Qué
puedo hacer al respecto? Para asegurarse de no tomar nada que pueda
poner en riesgo a su bebé, hable con su médico acerca de lo siguiente:
Cualquier medicamento que
esté tomando (tanto con receta como sin receta) y pregúntele cuáles
puede seguir tomando durante el embarazo.
Cualquier preocupación
que tenga por los remedios naturales, los suplementos y las vitaminas
Asimismo, informe a todos
los proveedores del cuidado de la salud que está embarazada para que lo tengan
en cuenta al recomendarle o recetarle medicamentos. Si antes de quedar
embarazada le recetaron un medicamento para una enfermedad o una afección que
aún padece, el médico puede ayudarla a evaluar los posibles beneficios y
riesgos de continuar tomando ese medicamento.
Si se enferma (por
ejemplo, con un resfriado) o si tiene síntomas que le provocan molestias o
dolor (como un dolor de cabeza o de espalda), hable con su médico acerca de los
medicamentos que puede tomar y de otras maneras que pueden ayudarla a
sentirse mejor sin necesidad de medicamentos.
Además, si usted está en
el tercer trimestre de embarazo y será sometida a una cirugía o procedimiento
médico que requiera el uso de anestesia general, hable con el profesional del
cuidado de la salud. La Administración de alimentos y medicamentos de los
Estados Unidos (FDA) ha emitido una advertencia sobre los posibles
efectos en el desarrollo del cerebro del bebé.
Drogas recreativas
¿Cuáles
son los riesgos para mi bebé? Las mujeres embarazadas que usan drogas pueden
estar poniendo a sus bebés en riesgo de lo siguiente:
Parto prematuro
Retraso del crecimiento
Problemas de aprendizaje
y conducta
Y sus bebés también
podrían nacer siendo adictos a esas drogas.
¿Qué
puedo hacer al respecto? Si consumió drogas en algún momento de su
embarazo, es importante que se lo diga a su médico. Aun cuando haya dejado de
tomarlas, el bebé por nacer podría estar en riesgo de tener problemas de salud.
Si aún está consumiendo drogas, hable con su médico para que la ayude a
dejarlas. Las clínicas, como Planned Parenthood, también pueden recomendarle
proveedores de cuidado de la salud que pueden ayudarla, de manera gratuita o a
muy bajo costo, a dejar de consumir y tener un embarazo saludable.
Tabaco
¿Debo evitarlo? ¡Sí! Usted jamás
encendería un cigarrillo para colocarlo en la boca de su bebé y animarlo a
fumar. Por más que esto parezca ridículo, las mujeres embarazadas que continúan
fumando están permitiendo que sus fetos también fumen. La madre fumadora
transmite la nicotina, el monóxido de carbono y muchas otras sustancias
químicas al bebé en crecimiento.
Del mismo modo, debe
alejarse de las personas que están fumando, ya sea que se trate de compañeros
de trabajo, familiares o personas en espacios públicos.
¿Cuáles son los riesgos para mi bebé? Los problemas que
pueden surgir si una mujer embarazada fuma son los siguientes:
aborto espontáneo o
nacimiento de un bebé muerto
parto prematuro
bajo peso al nacer
asma y otros problemas
respiratorios.
¿Qué puedo hacer al respecto? Si fuma, tener un
bebé puede ser el motivo que necesite para abandonar el hábito. Hable con su
médico acerca de las opciones para dejar el hábito.
Si pasa tiempo con
personas que fuman, pídales amablemente que lo hagan al aire libre y, si usted
también se encuentra al aire libre, que lo hagan lejos de usted.
Edulcorantes artificiales
(sustitutos del azúcar)
¿Debo evitarlos? Algunos no presentan ningún problema, pero
conviene evitar otros.
Se ha determinado que es
seguro consumir aspartamo, sucralosa, esteviósido y acesulfamo de potasio, con
moderación, durante el embarazo. Sin embargo, debería evitar el aspartamo si
usted o su pareja tienen una extraña enfermedad hereditaria denominada
fenilcetonuria, en la cual el organismo no puede descomponer la fenilalanina,
que es un compuesto presente en el aspartamo. En ese caso, usted debería evitar
completamente el consumo ya que su bebé también podría nacer con esta
enfermedad.
Los expertos aún no han
determinado si es seguro consumir sacarina, presente en algunos alimentos y que
se vende en pequeños paquetes, durante el embarazo. La sacarina puede atravesar
la placenta y permanecer en el tejido del feto. Asimismo, en Estados Unidos se
prohibió el uso de un edulcorante denominado "ciclamato" debido a su posible
relación con el cáncer.
¿Cuáles son los riesgos, si es que los hay, para mi
bebé? Si bien
algunas personas afirman que el edulcorante artificial aspartamo está ligado a
enfermedades y deformaciones congénitas, las autoridades gubernamentales y los
grupos médicos de todo el mundo han evaluado el aspartamo y lo han aprobado
como seguro para consumo humano, incluso durante el embarazo.
Las investigaciones
realizadas durante la década de 1970 sugirieron que la sacarina provocaba
cáncer de vejiga en las ratas de laboratorio cuando se consumía en grandes
cantidades. No obstante, desde entonces, esos estudios han sido cuestionados
con frecuencia. Además, en el año 2000, se eliminó una advertencia que debía
incluirse en las etiquetas de los productos con sacarina para indicar que
podían provocar cáncer.
¿Qué puedo hacer al respecto? En lo que se
refiere al aspartamo, la sucralosa, el esteviósido y el acesulfamo K, la clave
está en consumirlos con moderación. No hay problema en tomar un refresco
dietético o comer alimentos sin azúcar que contengan estos edulcorantes
artificiales, siempre que lo haga de forma ocasional. Pero si realmente tiene
antojo de algo dulce, probablemente sea mejor comer o beber el alimento con
azúcar, siempre y cuando lo haga con moderación.
Si ya consumió algo con
sacarina durante el embarazo, no se obsesione. Es muy poco probable que las
cantidades pequeñas puedan dañar a su bebé.
Aún así, es conveniente
que compruebe las etiquetas de los productos e intente evitar (o al menos
limitar) cualquier producto con edulcorantes artificiales (en especial
sacarina), simplemente para estar segura. Después de todo, esta es la única vez
en la vida en la que tiene una buena razón para evitar los alimentos
dietéticos. Y cuantos más alimentos integrales y naturales coma durante el
embarazo, mejor.

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